Alejandro Aravena nos cuenta los secretos del Pritzker

Javier Molowny
26 de Abril 2013
Javier Molowny  1 point  Frequent contributor
4
Tu voto: Ninguno Promedio: 4 (1 voto)
Categoría:
Arquitectura
Alejandro Aravena nos cuenta los secretos del Pritzker

Excelente entrevista realizada por Ariel Hendler, en ARQ, al arquitecto chileno Alejandro Aravena, miembro del Jurado del Premio Pritzker de arquitectura, en la que descubrimos como es el Pritzker por dentro.

El chileno, el único latinoamericano en el jurado del máximo galardón de la arquitectura, asegura que no hay presiones externas ni condicionantes en la tarea de elegir al ganador de cada año. 

El anuncio de que el arquitecto japonés Toyo Ito fue proclamado ganador del Premio Pritzker 2013, después de varios años seguidos en que se premiaron a profesionales bastante más jóvenes o menos “consagrados”, despertó una vez más la curiosidad acerca de los criterios de elección el máximo galardón mundial de la arquitectura. Algo bastante lógico, ya que es muy poco lo que se conoce sobre las razones y conciliábulos de este premio instaurado en 1979 por la familia propietaria de la cadena hotelera Hyatt, y que se convirtió en un equivalente al Nobel para la arquitectura. Para conocer algo más sobre estos misterios, ARQ conversó largamente con el chileno Alejandro Aravena, el único integrante latinoamericano del jurado, quien, aunque respetuoso al extremo del protocolo de confidencialidad, aceptó el diálogo. Locuaz, didáctico y con una predilección inesperada por las metáforas deportivas, dejó perfectamente en claro que la seriedad y rigor del Premio Pritzker no admite siquiera ser puesta en discusión, y negó la posibilidad de cualquier tipo de condicionamientos o presiones sobre el jurado.

¿En qué consiste el trabajo de un jurado del Pritzker?

No exagero si digo que es casi un trabajo de tiempo completo, al menos mentalmente, porque debo admitir que nunca había experimentado un nivel de discusión tan elevado como el que hay que tener en las discusiones del jurado. Es una tarea que obliga a pensar y argumentar al límite de la capacidad sobre un cuerpo de obra; todo se maneja en un nivel en el que ya no se discute si las obras son buenas o malas, porque se da por sentada la excelencia en rubros como la materialidad o la proporción. Si no fuera así, no serían candidatos. Es como una final de los 100 metros llanos, en la que ya sabemos que todos llegaron hasta ahí porque están en un nivel superlativo, y entonces se trata de ver quién puede sacar esas décimas de segundo de ventaja que hacen la diferencia. Por ejemplo, si las obras van a tener capacidad de generar una mejora en el nivel del entorno, si se van a convertir en una referencia. O evaluar el carácter de una obra en su conjunto, más allá de cada edificio puntualmente.

¿Hay algún tipo de criterio objetivo para definir eso, o es sólo de la subjetividad o el gusto personal de cada jurado?

Bueno, parte de la tarea consiste en viajar a ver obras, no sólo de los candidatos actuales sino también de los ya premiados, otros arquitectos consagrados y obras más antiguas, para poder comparar la calidad de lo que proyectó en el pasado con las obras que se está evaluando en la actualidad. Por ejemplo, una de las últimas tareas fue ir a ver el Parlamento de Bangladesh en Dhaka, de Louis Kahn. La idea es tratar de ver si el cuerpo de obra que vamos a premiar ahora soporta esa comparación, si se las puede equiparar o va a llegar a un nivel parecido. Para eso, hay que tratar de saber si esas obras van a resistir el paso del tiempo, imaginarlas dentro de dos o tres siglos. Se puede decir que es todo lo contrario de premiar al edificio del año.

¿Por qué en los últimos años fueron premiados en general arquitectos fuera de lo que podríamos considerar la élite mundial?

Eso es algo que se comenta mucho, pero, en mi percepción, (Peter) Zumthor, (el estudio) SANAA y (Eduardo) Soto de Moura eran bien conocidos y estaban en el lote de candidatos que va pasando de año a año. El único poco conocido es Wang Shu, que hizo una cantidad notable de obra en muy poco tiempo. A Souto de Moura lo conozco desde que era estudiante, en la década del 80. Era la época de la dictadura en Chile, teníamos muy poca información sobre lo que se hacía afuera, y además era una época muy mediocre de la arquitectura mundial con el auge del Posmodernismo, la arquitectura autorreferencial, un tiempo de obras y discursos sólo para arquitectos. Entonces algunos profesores nos hablaban de lo que hacían en esa época algunos arquitectos portugueses como él, que tenía 30 años y ya hacía obras extraordinarias, como el Mercado de Braga. Era igual de relevante que Zumthor, a quien elegimos en mi primer año como jurado, y que se caracteriza por sus soluciones racionales, accesibles a un bajo presupuesto, y que por eso tiene una gran capacidad de interesar a los colegas de países periféricos, o que trabajan en un contexto de escasez.

¿Influyen factores ajenos a los méritos del candidato, como la voluntad de incentivar a alguna arquitectura emergente, o mostrar de “corrección política”?

No, en absoluto, no existe una agenda y jamás se busca equilibrar los premios. A nadie en el jurado le importa de qué continente o hemisferio fueron los últimos ganadores, si fue negro o WASP (blanco anglosajón protestante), hombre o mujer, y menos aún hay sugerencias de afuera. Los únicos factores externos que se pueden filtrar fuera de los méritos de la obra son los que imponen la realidad, el mundo, la sociedad, los problemas de la vivienda o de la ecología, la desigualdad social o el cambio climático. En eso es importante el aporte de los jurados que no son arquitectos porque nos hace descentrar un poco, ponernos en el lugar del que juzga nuestro trabajo desde otro lugar...ver entrevista de completa aquí.

Comentarios

htmlcolor12

I really like these types of posts which are written in simple writing so that everyone can understand it, and everyone can understand what message does author wants to convey. The style of your is very unique but easy to understand what you want to say in this discussion. slither io